El post de hoy explicará algo muy básico que mejorará tus relaciones humanas. Recientemente leí en varias publicaciones que la espontaneidad es un regalo y por ello, si alguien nos dice algo que nos duele, bienvenido sea. El artículo alababa la sinceridad y la “gesta” “de soltar” lo que uno piensa sin filtro mental como un@ niñ@, y pedía que lo “valoráramos”.  La consideración ni se mencionaba, se pretendía de forma ingenua, que  actuáramos como personas SIN “aquella parte del cerebro que nos impide hacer daño a los demás”. Y yo soy partidaria que cómo la tenemos, en concreto un magnífico cortex pre frontal, mejor vamos a utilizarlo.

Seamos gráficos, imagina que un amig@ te invita a su casa, y nada más entrar te parece que la decoración es horrible. Tu amig@ no te pregunta en ningún momento que te parece, ni se muestra expectante por conocer qué piensas, entonces ¿se lo “soltarías” allí mismo?

La respuesta acertada es No. Primero, porque tienes un 100% de merecidas posibilidades de que se moleste, y segundo porque aunque cuides tus formas, y creas que eres considerado, la otra persona no te preguntó y eso es de nuevo, desconsideración.

Dudé antes de escribir este post porque lo considero de sentido común, pero no es tan común. Sobre todo si encendemos la televisión y observamos los “modelos de comunicación” de algunos programas que ocupan la sobremesa. La televisión es un agente que “culturiza”…. y si en este “agente” se presume de una sinceridad desgarradora, en la que la consideración y la  empatía brillan por su ausencia, lo llevamos claro. Recientemente se viralizó un post de una profesora que se “hartó” de la mala educación y habla de los modelos.*

Elegir el contexto en el que nos comunicamos, también es importante, dado que aunque tu feedback, sea considerado, a veces sencillamente no es el momento para la persona que te escucha. Elegir el contexto también mejorará tus relaciones socioafectivas. O, ¿ le “soltarías” cosas delicadas, o que no se pueden resolver en ese instante, a alguien que te encuentras por la calle y no sabes cuando volverás a ver? Si tu respuesta es sí, tienes deberes: aprender a elegir el contexto. Para ello una pregunta clave: ¿que espero que pase cuando se lo diga?

El último elemento clave es el feedback. Piensa que según el principio del coaching, si tu receptor no entendió tu mensaje, en realidad “tú no te explicaste bien”. Cuida ésto, ten paciencia y serás un/a excelente comunicador/a.

En resumen, serás un/a excelente comunicador/a con esta combinación mágica:

1-      Elegir el contexto

2-   Acompañar la sinceridad siempre con la consideración

3-      Interesarte por el feedback

Y recuerda, la práctica es determinante. Obsérvate y Mejora YA.

*La carta de denuncia viral de una profesora: “Harta de aguantar la mala educación de tantos alumnos”