13 razones por las cuales las personas adultas no debemos quedarnos al margen

Formar parte del grupo y no fracasar en el instituto no es un reto cualquiera.   En la escuela y el instituto, existe una PRESIÓN IMPLÍCITA para ser igual e ir al mismo paso que los/as compañeros/as.  Por ello pueden existir dificultades INVISIBILIZADAS cómo el acoso escolar, el consumo de alcohol, la violencia sexual, etc. Por otra parte, con la DIGITALIZACIÓN de la COMUNICACIÓN  el ciberacoso no hace vacaciones,  y la VIRALIDAD de contenidos les puede acercar a juegos terribles como la ballena azul.

El uso de internet tiene sus riesgos, no es nuevo,  pero el silencio sobre estos temas, no nos ha ayudado. Todavía hoy reiteramos el error cuando decimos “en la escuela o en mi casa,  eso no pasa”.  Sí pasa, y lo hace por múltiples variables y porque en la ADOLESCENCIA la socialización e integración en el grupo de iguales coge un protagonismo que eclipsa las relaciones con la familia y los adultos.

De entrada, trasladar la realidad juvenil a una serie de ficción no parecía una mala iniciativa,  dado que visibilizaba. Considero que el debate está en CÓMO se presenta el tema en la serie “13 razones” y sobretodo a QUE PÚBLICO está llegando (no es recomendada a menores de 16 años y la conocen niños/as de incluso 13 años).  Pero hay más cuestiones en las que podemos reflexionar  y que merecen nuestra atención:

  • Las series muestran, no educan. Nuestra VISIÓN importa, y ha de estar descontaminada de ESTEREOTIPOS para ser capaces de educar en valores y promover el respeto, la diversidad y la igualdad.  Los adultos somos el primer eslabón de la cadena para el cambio. 
  • El PENSAMIENTO CRÍTICO se desarrolla a partir de la pubertad. Por ello hemos de participar de forma activa en el diálogo de los jóvenes sobre éstos temas.
  • La melancolía no es cool y el suicidio no es romántico. Me sumo a los/as expertos/as que consideran que la serie puede transmitir estas ideas y “glamourizar” la decisión de la joven protagonista.  No olvidemos que el público de la serie es menor y que la MADUREZ incide en la IDEALIZACIÓN de los protagonistas.

Y ¿Que podemos hacer?   Formar parte como personas adultas de la era digital y conocer qué se viraliza  y estar receptivos a compartir con nuestros adolescentes sus series e intereses.  De este modo crearemos diálogo, se sentirán apoyados y desarrollaremos su criterio.  Recuerda que también podemos supervisar que los contenidos a los que acceden sean acordes a edad (Resulta también útil el Pin de Control Parental).

Y sobretodo, ¡Forma parte de su vida!  Crea y vive experiencias con tus hijos/as, que les recuerden que después de la escuela/instituto hay más personas y vivencias intensas (viajes familiares, fiestas, actividades físicas, etc).  Existen muchas fórmulas que disfrutarás con ellos: des de ir a Zumba con tu hija adolescente, hacer una fiesta familiar e invitar los/as amigos/as que quiera,  hacer un room escape o un viaje en familia, etc.  Cuando lo hacemos transmitimos amor, apoyo,  valores e incluso relajación, dado que les enseñamos a crear espacios de “respiro” fuera del instituto.

Finalmente,  si observas tristeza recurrente, aislamiento, no desea hacer nada (abulia, apatía) o nada le produce placer (anhedonia), pide ayuda profesional a un/a psicólogo/a. Contamos con psicólogos especializados en adolescentes formados en Coaching y nos coordinamos con el centro escolar.

¡Los primeros responsables de su bienestar, somos nosotros los adultos!